Entrevista en el programa “La Patria es America” transmitido todos los martes en “La Radio del Sur” donde hablamos sobre el derecho que tiene Palestina de establecerse como un Estado soberano e independiente, el reconocimiento en la ONU, y sobre las movilizaciones sociales, las movilizaciones estudiantiles y el conflicto Mapuche.
“A lo mejor no todos reciban bien el mansaje del presidente de EEUU” fueron algunas de las palabras con las que el canciller de nuestro país se refirió a la decisión de Obama, de actualizar la Alianza Para el Progreso que Keneddy lanzó en 1961, como una forma de encubrir la más nefasta intervención que Latinoamérica recuerde en su corta vida de naciones semi independientes.
En esta oportunidad, el Canciller no se equivoca y no puede ser de otra manera. Es que solo la extrema derecha y aquellos que no habían nacido y que jamás han leído algún libro de historia seria, podrían recibir bien, un mensaje de esta naturaleza.
Baste recordar los efectos del Plan que se pretende actualizar, que terminó instalando en nuestro continente, las dictaduras militares más crueles de nuestra historia, solo con el afán de impedir que nuestros pueblos pudieran buscar un desarrollo distinto al que el gran gendarme mundial tenía previsto para nosotros: constituirnos en un espacio de libre comercio y explotación para sus empresas transnacionales, desde el polo norte al polo sur.
Quién podría mirar bien un actualización de un Plan que, a pesar de su nombre, lo que menos trajo fue progreso para los pueblos latinoamericanos y que, muy por el contrario, terminó por condenar a los sobrevivientes de sus asesinos a sueldo, a vivir en un continente que se ha convertido en símbolo mundial de la desigualdad y la desesperanza aprendida, donde coexisten casi sin conocerse, la riqueza y la pobreza extrema, la salud y la enfermedad, el derroche y la escasez, el ocio casi permanente y la super explotación, el prohibido microtráfico de subsistencia y el exclusivo y seguro mercado de las drogas.
Quién podría mirar bien una actualización de un Plan, que entregó millones de dólares para intervenir y controlar nuestras elecciones, financiando de manera generosa y grosera a partidos, personas y medios de comunicación que se comprometieran a detener, por todos los medios posibles, incluido la tortura, el asesinato, los castigos colectivos y la desaparición forzosa y el engaño, por supuesto, cualquier intento de sus propios pueblos por salirse un milímetro del plan.
Me imagino, sin embargo, que aún hay quienes pueden mirar bien esta propuesta indecente con la que nos visita el presidente Obama. No dudo, tampoco, que deben ser los mismos que durante el plan original se prestaron para recibir dineros de EEUU con el fin de alterar la voluntad popular. Los mismos que luego lo recibieron para desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos, mientras gritaban el nombre de Libertad. Los mismos que una vez instaladas las dictaduras recorrieron el mundo defendiéndola y diciendo que no había otra posibilidad. Los mismos que, finalmente, negaron durante años las violaciones a los DDHH.
No nos quedará otra que volver a desconfiar de manera anticipada y sistemática de quienes desean recorrer el mismo camino, justo cuando nuestros pueblos comienzan, de nuevo, a despertar y a caminar con valentía por caminos que solo nosotros debemos definir.
No hay que olvidar que las expectativas que algunos se hicieron con la llegada de Obama al gobierno en EEUU, se han vuelto humo ante la evidencia de que entre republicanos y demócratas no hay ni habrá diferencias significativas, cuando de la necesidad de reactivar su economía se trate, y que para ello no trepidarán en inventar guerras, instalar dictaduras, sostener ocupaciones extranjeras y amparar criminales, mientras se comprometan a estar dispuestos, siempre y en todo lugar, a echar una mano desinteresada para reactivar su economía a través del control de sus recursos naturales y la activación cíclica de sus transnacionales de muerte y destrucción, siempre a cambio, por supuesto, de otra desinteresada recompensa.
Representantes del pueblo palestino en Chile y Argentina dijeron estar en shock ante la sugerencia de EE.UU de entregarles terrenos en esos países como alternativa a dejarlos regresar a su tierra natal, como reveló un periódico británico.
Minutas de reuniones del año 2008 señalan que la ex secretaria de Estado Condoleeza Rice hizo esa propuesta en una reunión celebrada en Berlín entre los negociadores estadounidenses, israelíes y palestinos.
Según Daniel Jadue, vicepresidente de la Federación Palestina en Chiñe “es completamente inaceptable. Contradice nuestro derecho inalienable de volver a nuestra tierra natal. Ese derecho es irrenunciable. Hacer esta sugerencia demuestra que la mediación no fue honesta. Estaba claramente inclinada a favor de Israel, esto es extremadamente grave”.
“Si un palestino aceptara venir acá sería su derecho y solidarizaríamos con él”, sostuvo Jadue, pero eso no justifica una propuesta de EE.UU. de canalizar refugiados desde el Medio Oriente para reducir la presión sobre Israel. “Eso está mal”, indicó al diario británico The Guardian.
Por su parte, Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Organizaciones Palestinas en Argentina, dijo que la propuesta viola la afirmación de Naciones Unidas de los refugiados de retornar a sus casas.
“Esta es una extensión de una larga campaña de limpieza étnica, de sacar a la gente de su propio territorio”. Rabi duda que muchos refugiados hayan aceptado una oferta así, ya que “en los campamentos la gente todavía tiene llaves de sus casas que dejaron atrás”.
En los últimos días hemos asistido a un sinnúmero de declaraciones y hechos noticiosos que pretenden resaltar lo solidario que, se supone, es nuestro país.
Programas especiales y reportajes de prensa nos hablan de actitudes heroicas y de las supuestas réplicas solidarias que han seguido al terremoto del 27 de febrero pasado para mostrar esa supuesta característica, común a todos los chilenos y chilenas.
A través de los medios de comunicación de masas, hoy, la totalidad de ellos en manos de los defensores del modelo económico que impera en Chile desde la dictadura, se ha desarrollado una campaña para destacar los esfuerzos individuales y colectivos, de partes diminutas de eso que se llama sociedad, para aminorar en algo el sufrimiento de quienes lo han perdido todo, intentando relacionar dichas acciones, con la supuesta solidaridad que como país nos caracteriza. Pero al mismo tiempo y con la misma fuerza, los mismos medios de comunicación de masas, han tratado de ocultar los hechos que demuestran exactamente lo contrario.
Por lo mismo es que quiero aprovechar la oportunidad para discutir esta teoría, que más parece ideología, que pretende instalar como hecho cierto el que Chile, nuestro país modelo, sea efectivamente solidario y quiero poner de manifiesto todo aquello que en mi parecer, dice lo contrario.
En los últimos días hemos sido testigos de uno de los desastres naturales más grandes que recuerda la historia reciente de nuestro país y del planeta. Un terremoto grado 8,8 en la escala de Richter ha azotado a parte importante de nuestro territorio trayendo a la memoria el recuerdo, a veces difuso, de que somos un país con una alta actividad sísmica y que dicha condición no admite relajo alguno, ni siquiera en este país modelo, ese del milagro económico del que tanto hablan los defensores del actual sistema de organización que nuestra sociedad posee para, supuestamente, satisfacer sus necesidades.
Ahora bien, es cierto que nadie puede negar que en cualquier otro país de la región, e incluso en la mayoría de los países del mundo, un evento de esta naturaleza hubiera causado tal vez, mucho más daño, superando con creces el número de muertos, desaparecidos y pérdidas materiales que ostenta nuestro país.
Sin embargo estas cuentas alegres que muchos han sacado a lo largo y ancho del planeta no pueden dejarnos indiferentes ante el sufrimiento de quienes han perdido a seres queridos o ante los miles de damnificados que han perdido sus únicas pertenencias, debido a la falta de ética de algunos actores del todopoderoso “mercado” sumada a la ineficacia de nuestras instituciones estatales y a la ausencia casi absoluta de una sociedad civil empoderada y con redes sociales capaces de responder ante tamaña catástrofe. Continuar leyendo »
Entrevista en el Programa “Agenda Abierta” del Canal Latinoamericano Telesur el sábado 6 de Marzo
¿Estaba Chile preparado en infraestructura ante lo que paso el pasado sábado, podía haber sido mucho peor, o al contrario debería haber estado mas preparado por la historia que tiene Chile?
A ver, yo creo que en términos de infraestructura Chile estaba preparado, podría haber estado mucho mejor preparado si en los últimos años no se hubieran ido flexibilizando las normas que la cultura sísmica de este país ha ido aprobado sucesivamente en distintos periodos de la historia, podemos ver que por un lado en los últimos 50 años se han ido aprobando leyes cada vez mas rigurosas para la construcción lo que ha permitido tener una respuesta como la que tuvimos hoy día pero que sin embargo en el ultimo tiempo se ha entrado en una contradicción al debilitar el poder fiscalizador de las municipalidades sobre todo y entregando este poder fiscalizador a los mismos dueños de los proyectos, hablo de una ley en particular que se aprobó, que le entrega la revisión de los proyectos a revisores externos al aparato del Estado y que son pagados por los mismos dueños de lo privado, lo que para mi significa de una u otra manera una contradicción de intereses, yo creo que esto con el objetivo de ir facilitando el negocio inmobiliario, porque hace 10 años en este país se discutía mucho lo difícil que era aprobar un permiso, muchas obras se hacían sin permiso, y los permisos llegaban cuando estas estaban terminadas, por eso se intento facilitar los tramites y eso significo de hecho un relajo de las autoridades locales sobretodo en cuanto a fiscalizar el buen arte del construir en todas las construcciones, uno puede entender que hayan edificios y casas muy antiguas que se hayan venido al suelo, que hayan quedado con problemas estructurales, pero han habido, no pocos edificios recién construidos y con menos de 10 años de vida y aunque tuvieran mas, que no han logrado resistir precisamente porque creo que hay falencias en como se enfoca esta relación entre la actividad privada y las necesidades de que el Estado asegure el bien común.
Ahora Daniel, sabemos que Chile es un país que esta en muchos aspectos privatizado, y hablando ya de reconstrucción, la presidenta Michelle Bachelet dijo que va a tardar años, asume el nuevo gobierno la semana entrante y ya hay denuncias de que los intendentes nombrados en pleno desastre están muy ligados a empresas constructoras en esas zonas afectadas. ¿que se puede evaluar de esa relación directa?
Bueno, la verdad es que en el modelo que se ha impuesto en nuestro país, la relación entre la política y los negocios es una relación que viene dándose hace mucho tiempo y que la mayor parte de los que han impuesto y han sostenido este sistema no están dispuestos ni siquiera a discutirlo, para ellos es una relación normal, si claro, a nosotros nos parece que es una contradicción de intereses importante puesto que hoy día va a haber que ir a juicios y va a haber que ir a enfrentar a las constructoras que entregaron viviendas nuevas o que tienen un tiempo relativamente corto para efectos de evaluar su durabilidad, se van a tener que enfrentar contra la misma gente de su sector y eso no nos parece del todo coherente, me parece que puede dificultar el hecho que quienes deben responder por los problemas que uno no puede asignar a la antigüedad de la construcción, vayan a responder
Daniel Jadue, gracias por estar con nosotros y aportarnos desde Santiago de Chile, seguiremos de cerca la situación, que pase buen día.
En una carta publicada en el diario La Tercera, el día jueves 28 de febrero, dos señoras de apellidos Novoa e Ibarra, respectivamente, se manifestaban en contra de que Chile, en coordinación con la ACNUR y con algunos alcaldes de nuestro país, de refugio a los palestinos que están por llegar a Chile, con el argumento de que los dineros a invertir en ellos pudieran ser gastados en solucionar problemas pendientes hace años, de chilenos carenciados, llamando a hacer realidad aquel refrán que dice que la caridad debe empezar por casa. Afortunadamente, me asiste la certeza, que el pensamiento de aquellas señoras no representa a la mayoría de los chilenos que estamos conscientes de varias cosas que me gustaría puntualizar:
1. Los chilenos hemos recibido la solidaridad de numerosos pueblos que, cuando conciudadanos nuestros han tenido que sufrir el exilio forzoso, no han escatimado esfuerzos por acogerlos y ofrecerles una vida digna, haciendo uso de principios tan universales como la fraternidad, la solidaridad y el humanismo.Es lamentable que estos valores aun no se hayan convertido en mínimo común denominador del pensamiento en nuestra patria.
2.En nuestro país, el aporte que los inmigrantes palestinos y sus descendientes han hecho, durante el último siglo, en todas las esferas de la vida cotidiana ha sido notable, lo que hace pensar que más que una carga para nuestra sociedad, la llegada de estos inmigrantes y el ofrecerles un espacio privilegiado en donde esperar que se haga efectivo su derecho al retorno a Palestina, lejos de constituir una carga debe ser tomado como una verdadera oportunidad de aprendizaje para nuestra sociedad, de desarrollo de la conciencia nacional en torno a estos valores y de practica de los mismos.
3. Por último, no hay que ser demasiado erudito en temas políticos y económicos para darse cuenta de que si en nuestro país existen aun temas de justicia social por resolver, es precisamente por el modelo de desarrollo al que Chile ha adscrito, que precisamente carece de estos valores esenciales y no genera ni justicia ni igualdad para todos y todas, por lo que ahorrarse los dineros que se utilizaran en este caso, y que según explica el mismo alcalde, no son significativos, no redundará en ningún cambio significativo en la realidad nacional de los que menos tienen.
Por todo lo anterior es destacable la actitud asumida por todos quienes se han involucrado en esta acogida[1] que esperamos no se prolongue más que el tiempo imprescindible para hacer realidad el derecho que a todos los palestinos del mundo asiste de retornar a Palestina, su tierra, y construir en ella un Estado independiente soberano, laico y democrático en el cual las imágenes cotidianas de la nefasta e ilegal ocupación militar israelí sobre la tierra de los palestinos, que lleva ya 60 años y que nada tiene que envidiar a lo que los nazis hicieron con los judíos en la Segunda Guerra Mundial, no sea más que un triste y lejano recuerdo.
El presenta trabajo tiene carácter de investigación exploratoria y documental y su objeto de estudio es la relación existente entre la transformación productiva vivida en Chile en las últimas tres décadas, Las Políticas de desarrollo Urbano que de ellas han emanado, los instrumentos legales que las han hecho posibles y el territorio.
No pretende alcanzar rigurosidad científica ni metodológica. Más bien pretende ser la base para posteriores estudios que, con mayores detalles, logre describir y explicar como las transformaciones productivas se materializan en políticas de desarrollo urbano nacional y en leyes que son la expresión formal de las mismas y avanzar sobre los cambios necesarios de ejecutar en estos ámbitos para construir “la ciudad que queremos”.
Para esto, se realizará un esfuerzo para situar al País en el contexto histórico y político de la época que marca el inicio de nuestro análisis, para luego centrarse en un estudio de cómo la transformación productiva impuesta se materializó en las políticas de desarrollo urbano de 1979 expresada en las modificaciones a la Ley General de 1976, en D.L Nº 3516 Sobre División de Predios Rústicos y cómo la PNDU de 1985 que pretendía revertir a su predecesora, no logra materializarse en un cambio al nivel de las Leyes que rigen el comportamiento de los actores públicos y privados en el territorio hasta el esfuerzo del PRMS de 1994 en donde se expresa en un instrumento de la ley todo el esfuerzo de síntesis de la discusión nacional que, desde el retorno a la democracia, se viene gestando.
En base a estos análisis pretenderemos sacar algunas conclusiones que nos permitan imaginar algunas modificaciones a la Política Nacional y a la ley, que pudieran ayudar a materializar la actual discusión de la política nacional de desarrollo urbano.
Para pensar y reflexionar acerca del mundo que nos toca vivir. Para volver a soñar en que un mundo mejor es posible y para ayudar a consolidar la unidad de las fuerzas que aspiran y sueñan con un futuro mejor para nuestro pueblo, para nuestros hombres y mujeres, para nuestros jóvenes y sobretodo… nuestros hijos.
Chileno, 43 años. Arquitecto, Sociólogo y Magister(c) en Urbanismo de la Universidad de Chile. Diplomado en Gestión de la Calidad Total en la Universidad Católica del Norte. Especialista en Planificación y Gestión Comunal y Territorial. Posee una vasta trayectoria ligada a los gobiernos locales. Ha encabezado los Planes de Desarrollo Comunal de Valparaíso, Aysén, Linares, Quellón, Canela y Calama. Ha participado en seminarios internacionales de calidad de vida, Género, Vivienda y Contraloría Social y fue profesor en la Facultad de Arquitectura y urbanismo de la universidad de Chile. Asesoró a los profesionales de Chuquicamata en los temas de la transformación de Chuqui en Zona industrial Exclusiva y al Alcalde, Nathan Trigo, de Canela en Gestión Comunal. Hoy dirige la elaboración de los Planes de Desarrollo Comunal de Til Til y Río verde. Es presidente del Centro "La Chimba", de la comuna de Recoleta y Vicepresidente de Desarrollo Organizacional de la Federación Palestina de Chile. Fue, por más de 5 años, panelista estable del programa “el termómetro” de Chilevisión y posee un programa de análisis político hace varios años ya en la Radio Nuevo Mundo.