Hay un Mundo por Cambiar
Archive for septiembre, 2010
septiembre 27, 2010 at 9:02 · Temas General
No lo puedo creer. Leo una y otra vez la columna de los senadores Allamand y Walker desde Venezuela y siento impotencia y rabia de ver la desfachatez de dos políticos chilenos que lo único que buscan es desprestigiar el proceso venezolano para evitar que miremos las alternativas al modelo que ellos vienen administrando en conjunto, desde la dictadura.
Lo primero que llama la atención, es la mención a las razones que la oposición venezolana adujo para no participar de las últimas elecciones legislativas. Afirman, sin dar prueba alguna, que no habían garantías pero no mencionan que el proceso fue reconocido, más tarde, como absolutamene limpio, lo que llevó a la misma oposición a reconocer su error al no participar.
Lo segundo que impresiona y molesta, es cuando se refieren a la supuesta ingeniería electoral de Chávez en donde, según ellos, las fuerzas chavistas, con solo superar el 40% del umbral de los votos puede acceder a casi un 60 % de los diputados. Les parece inaudito que 12.000.000 de electores elijan a 86 de los miembros del parlamento mientras los 5.000.000 restantes, eligen a 76. Cabe recordar acá que en el Chile de Allamand y Walker, a la derecha le basta superar el umbral del 33% de los votos para quedarse con la mitad del parlamento, excluyendo a quienes no llegan al 33% de ambas cámaras. Y mientras 7 millones de chilenos, residentes en la Región Metropolitana, eligen a 4 senadores; 156.502, residentes en la XII Región, eligen a 2. Notable.
Luego se refieren, con evidente antipatía, a la concentración de medios en manos del estado venezolano, aunque no mencionan que la mayoría de los mismos fueron recuperados por no cumplir las leyes del país en el que funcionan y que actualmente están en manos de organizaciones comunitarias. Por otra parte, también se les olvida que más del 50 % de los medios son privados y se encuentran, claramente a disposición de la oposición venezolana. Será que los senadores no se han enterado que en nuestro país, el 95 % de los medios nacionales pertenecen a dos o tres familias, todas ligadas a la derecha más conservadora, enemiga acérrima de la libertad de expresión y cómplice del cerco mediático existente en Chile para todo pensamiento alternativo al modelo que la misma derecha impuso en nuestro país de la mano de la dictadura y de estos adalides de la libertad de expresión.
Por último, se arriesgan con un vaticinio que trata de convertir un triunfo electoral en derrota, acusando a Chávez de intentar gobernar por decreto y manipular mañosamente las reglas electorales, pero reconociendo implícitamente que obtendrá, por novena vez, una gran victoria electoral, que marcará la consolidación de la democracia participativa y protagónica que el proceso viene impulsando desde sus inicios.
Afortunadamente al final del artículo, al menos, reconocen sin antes dejar lanzada la posibilidad de un posible fraude electoral, la normalidad democrática y la gran participación de los venezolanos en las elecciones, que al parecer marcará un récord a pesar de que el voto en Venezuela es voluntario e incluye a los venezolanos residentes en el exterior, dos cosas que en Chile, aun ni siquiera podemos practicar.
Si la hipocresía matara, Walker y Allamand se habrían suicidado en defensa propia.
septiembre 15, 2010 at 9:55 · Temas General
Desde la llegada al gobierno de la Alianza por el Cambio, hemos sido testigo de una radicalización extrema de la política de criminalización de toda protesta social. La misma que la Concertación desarrolló con bastante éxito pero con algo más de vergüenza durante sus veinte años de gobierno. Se endurece asi la represión, la estigmatización y el maltrato de todos aquellos que comienzan a sistematizar y evidenciar su malestar con un modelo que solo produce pobreza, desigualdad y concentración de la riqueza.
Victima privilegiada de esta política que busca encubrir un intento de exterminio fisico y político que se extiende por siglos son nuestros pueblos originarios, a quienes se les aplica hoy, el mismo instrumento que la dictadura utilizaba para contener a aquellos que catalogaba como enemigos internos, al tiempo que fabricaba enfrenamientos falsos y autoatentados para justificar el exterminio de quienes pensaban distinto.
En el Chile de hoy, varias de las naciones que conforman nuestro Estado están siendo exterminadas en virtud de convenciones venidas desde lejos, que no respetaron jamás a aquellos que vivian en esta tierra. En esas culturas no existía la propiedad privada sobre la tierra y solo se reconocía la territorialidad de determinadas culturas en virtud de su derecho ancestral a sobrevivir y reproducir su existencia a costa de un intercambio libre de materia y energía con la naturaleza de la cual se era parte inseparable. No es, por lo mismo, que la tierra perteneciera a esos pueblos. Es que esos pueblos pertenecían y pertenecen a esta tierra, que los ha visto nacer, crecer, desarrollarse y morir por milenios.
Es por esto que quienes llegaron predicando al dios único, infinito, eterno y misericordioso intentan hasta el día de hoy, borrar a esos pueblos y sus culturas que son el único obstáculo para apropiarse de esa tierra que no les pertenecerá jamás. Por lo mismo tuvieron que comenzar regalándosela entre ellos, en nombre de dios y del rey. La que no fue apropiada por los primeros invasores, se la adjudicó el Estado por no existir “certificados de dominios” que acreditarán la propiedad de las mismas.
Luego las fueron vendiendo a inversionistas nacionales y extranjeros para que desarrollaran sus negocios expulsando primero a quienes allí vivían en virtud de sus originales certificados de dominio, que acreditaban que esa tierra había sido comprada a nadie sabe quien y luego traspasada de mano en mano hasta encontrar su destino final en algún proyecto económico inmensamente rentable.
El resto se hizo en riguroso silencio mediante leyes que ignoraron por siglos a los habitantes de esta tierra mientras se gestaba la “Deuda Histórica del Estado Chileno Para Con Sus Pueblos Originarios”. El Estado nunca los reconoció como suyos, nunca buscó respetar su cultura y los sigue tratando como extranjeros en su propia tierra. Hoy son culpables de amenazar la sacrosanta propiedad privada de quienes compraron esa tierra, nadie sabe finalmente a quién.
Hoy son llamados terroristas, encarcelados y tratados de manera inhumana, violando todos sus derechos, con juicios y jueces que dan vergüenza y testigos capaces solo de declarar a rostro cubierto, para encubrir la verguenza por inventar historias viejas, escritas por los mismos de siempre.
Permitanme reconocer la impotencia que siento y tratar de repararla, al menos, rompiendo el silencio cómplice de algunos “defensores de los derechos humanos” que, hoy por hoy, prefieren callar y hacer oídos sordos a esta historia tan real como patética, para no dañar la imagen de este Chile del Siglo XXI, a un paso del desarrollo y atendido por sus propios dueños.
septiembre 6, 2010 at 2:16 · Temas video
Para Daniel Jadue, vicepresidente de la Federación Palestina de Chile, no hay mucho que esperar del diálogo directo entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina, ya que para los palestinos esparcidos por el mundo no perciben una verdadera voluntad por parte de la actual administración israelí de avanzar en una paz verdadera en la región. Telesur