Por lo demás, no me interesa saber tu identidad, eres uno de tantos iguales que se queda con los titulares de los diarios y con los discursos aprendidos en el instituto y que los repiten sin siquiera cuestionárselos. Lo que te pido entonces es que respetes mi identidad y no hagas ataques personales como en tus comentarios anteriores porque te dejas en evidencia solo. No necesitas de ataques personales, para desprestigiarte no requieres para ello, de ninguna ayuda, solo hay que leerte. Además, no atreverte a responsabilizarte de tus argumentos te retrata de cuerpo entero Más claro … innecesario.
Mira la OLP reconoció el derecho a existir de Israel ya hace años y eso no le significó nada nuevo. 12 años estuvo Arafat esperando la vuelta de mano y nunca llegó. Muy por el contrario lo asesinaron políticamente primero y físicamente después. Acá los únicos que no reconocen el derecho a existir del otro son los sionistas israelíes y obviamente no están dispuestos a hacerlo.
Es sencillamente pueril y arrogante seguir hablando del derecho de Israel a existir. Existe hace 59 años. Parece que no te lo pasaron. Yo también podría recordarte los cientos y miles de crímenes llevados a cabo por todos tus líderes pero vuelvo a entender que no has leído de mi, más que lo que te interesa leer para continuar con tus ataques personales.
Me alegro de que seas partidario de un estado palestino en las fronteras anteriores a 1967. Yo también lo fui durante mucho tiempo y ese fue el programa de la OLP y de la ANP durante los últimos 17 años, pero lamento que no seas capaz de reconocer que esa posición no la mantiene el gobierno de Israel. Ni el Likud, ni el laborismo, que han continuado tratando de judaizar los territorios ocupados haciendo cada vez más imposible la posibilidad de un reparto de tierras en el marco que tú mencionas.
Así es que tu propuesta es mucho menos viable que la mía puesto que los líderes de Israel no están y no estarán de acuerdo jamás en aquello, menos los que sueñan con el Eretz Israel, del Nilo al Eúfrates. Los mismos que son partidarios del traslado de población que postulaba Shaaron hasta antes de su muerte clínica.Es esta misma actitud la que no ha permitido avanzar en el programa de reparto. Debes reconocer que no hay una correlación de fuerzas dentro de la arena israelí para esa solución. La única solución viable, que permita mantener los sueños de las mayorías de ambos pueblos, que es una paz justa para todos y todas, y también los sueños de los fundamentalistas de lado y lado es un estado binacional que respete íntegramente el derecho de libertad religiosa y que asegure por igual (no como lo hace la Declaración Balfour o la partición) para todos, los derechos políticos y humanos de cualquiera que quiera vivir en un estado de esas características.
Tu temor a la desaparición del estado de Israel revela tu excesivo apego a lo formal, la verdad es que en mi propuesta y en la de la mayoría de quienes la sostienen, el nombre del estado es lo de menos. Es más, puede partir siendo una confederación Palestino Israelí, hasta crear las condiciones para un estado unitario y binacional pero con libertad de movimiento y respeto a os derechos de todos. Los fundamentalistas jamás permitirán una solución de reparto y continuarán, como lo hacen quienes gobiernan hoy por hoy, en ambos bandos, actuando en el corto plazo como si lo quisieran, pero con la mirada puesta en la destrucción de su enemigo en el largo plazo y esa no es la solución.
Si no es así, dime por qué?, si Israel está comprometido con la paz en la fórmula de dos pueblos dos estados, sigue construyendo asentamientos ilegales en los territorios ocupados. Debes reconocer que la vista de todos los fundamentalistas sionistas está puesta en la eternidad y la eternidad, como categoría de análisis, no existe.
Tu amor por el estado de Israel como estado confesional es tan fundamentalista como el estado islámico que promueve hammas y te dejo claro, una vez más, que no comparto con hammás nada de su línea política[1]. Solo le reconozco el derecho a guiar al pueblo palestino, en virtud de los resultados de las elecciones democráticas realizadas, en este periodo marcado por la frustración provocada por el fracaso de la solución de reparto a la que apostó Arafat en los acuerdos de Oslo y que los mismos israelíes se ha preocupado de boicotear sistemáticamente.
No podemos cambiar la historia… solo podemos cambiar el futuro y eso no pasa por amarrarnos a nombres de fantasía provenientes de las ideologías religiosas o de nuestra historia de desencuentros y conflictos. Hay que mirar adelante y no temer de dar pasos audaces que aseguren los derechos humanos de manera integral a todos y a todas. Y si para eso, debe desaparecer todo lo que existe hoy y debe nacer algo totalmente nuevo pero que represente los anhelos de paz de los buenos judíos, cristianos, musulmanes agnósticos y ateos que quieran vivir en y trabajar por un estado de esas características, estoy dispuesto a analizarlo.
El derecho al retorno, de la misma manera, será para todos o para nadie pero es impracticable que cualquier judío del mundo, sin importar que haya nacido en cualquier parte, él, sus padres y abuelos, pueda optar por la nacionalidad israelí solo por el hecho de irse a vivir a Israel y que los palestinos que fueron expulsados, sus hijos y nietos no puedan volver.
A eso me refiero. O serán derechos para todos o no serán para nadie. Esa es la base de un estado binacional, como el que espero que exista en Chile, alguna vez para incorporar, respetando sus creencias y su historia, a nuestros hermanos mapuches por ejemplo.
La alternativa son cinco mil años más de discusiones acerca de si palestina o Israel son una tierra prometida o no, si son los que sufren bienaventurados y si alguna guerra puede ser santa, y la verdad, no se si 5.000 años nos alcancen para resolver estas preguntas de manera satisfactoria para todos y yo ya no estoy por seguir esperando a que se caigan las estrellas y el sol salga por el occidente.
[1] Se puede leer el artículo acerca del triunfo de Hammas en febrero del año pasado en este mismo blogg, para mayores detalles.










