La propiedad privada nace fundamentalmente del trabajo y por lo tanto los que atentan permanentemente contra la propiedad privada son quienes pagan a los trabajadores y a los pequeños empresarios y productores, menos de lo que efectivamente vale su trabajo y sus productos.
Necesitamos una sociedad en que el respeto a la propiedad privada deje de ser un discurso de los que más tienen para defender sus privilegios y se transforme en un respeto verdadero, que parta por la justa retribución al trabajo realizado.
Debemos continuar trabajando porque los sueldos sean reflejo del trabajo de las personas y porque al final de una vida de trabajo el descanso merecido de nuestros abuelos y abuelas este acompañado de una pensión justa y suficiente para que ese descanso sea verdadero y no una condena.
Porque Juntos Podemos construir un país en que el trabajo sea bien recompensado y la felicidad humana se logre a través de él y no a pesar de él, con salarios justos y una digna pensión…Ni Derecha ni Concertación.










